
Sorprendente cómo esto va de masa a pan
Es solo harina, agua y sal
Buen gluten, excelente digestion.
6.000–8.000 años comiéndolo

Este pan se come bien solo, con mantequilla, quesos frescos y quesos curados, huevos fritos, revueltos o hervidos. Con aceite de oliva, con café con leche o chocolate caliente. Tiene una corteza tostada semi-elástica, sabor inequívoco a pan de panadería.


Es bueno comer este pan porque está hecho con tiempo. La fermentación natural permite que enzimas y microorganismos trabajen antes de que el pan llegue al cuerpo: el gluten se modifica, los azúcares se transforman y la acidez se equilibra. El resultado es un pan más fácil de digerir, que no empalaga, no cansa y tiene sabor real sin aditivos. No es ligero ni blando: es comida completa, pensada para nutrir, acompañar y sostener


